Cita en Hawaii

«A veces el amor tiene caricias frías, como navajas de barbero.»

La ortografía de los números

Cansado y aburrido de discutir con vosotros cada vez que corrijo vuestros hábitos ortográficos a la hora de representar los números en nuestra lengua, he aquí lo que dice la Real Academia Española al respecto en el Diccionario panhispánico de dudas (Madrid, RAE-Santillana, 2005, págs. 461-463). Pero como vosotros no creéis nada que no esté recogido en internet, si no os fiáis podéis comprobar en este enlace que la RAE manifiesta lo mismo en el diccionario que en su web. No tengo más que añadir.

NÚMEROS. Existen dos sistemas básicos para representar los números mediante signos: la «numeración arábiga», llamada así porque fue introducida en Occidente por los árabes, y la «numeración romana», heredada de los romanos. Además, los números pueden representarse mediante palabras, denominadas «numerales». En la numeración arábiga, cualquier número puede representarse mediante la combinación de solo diez signos, llamados cifras o dígitos: 0, 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9; la numeración romana se basa en el empleo de siete letras del alfabeto latino, a las que corresponde un valor numérico fijo. Debido a su mayor simplicidad, la numeración arábiga sustituyó en la Edad Media al sistema romano, que ya no se emplea en la actualidad, salvo en unos pocos casos. En los textos escritos pueden emplearse tanto cifras como palabras.

1. Uso de cifras o de palabras.
La elección de cifras o de palabras en la escritura de los números depende de varios factores: el tipo de texto de que se trate, la complejidad del número que se deba expresar y el contexto de uso. Así, en general, en textos científicos y técnicos es más normal, por su concisión y claridad, el empleo de cifras, y resulta obligado cuando se trata de operaciones matemáticas, cómputos estadísticos, inventarios, tablas, gráficos o cualquier otro contexto en que el manejo de números es constante y constituye parte fundamental de lo escrito. Por las mismas razones de concisión y claridad, en carteles, etiquetas, titulares periodísticos y textos publicitarios es también general el empleo de cifras. Por el contrario, en obras literarias y textos no técnicos en general, resulta preferible y más elegante, salvo que se trate de números muy complejos, el empleo de palabras en lugar de cifras. A este respecto pueden ofrecerse las siguientes recomendaciones generales:

1.1. Se escribirán preferentemente con letras:

  1. Los números que pueden expresarse en una sola palabra, esto es, del cero al veintinueve, las decenas (treinta, cuarenta, etc.) y las centenas (cien, doscientos, etc.): Me he comprado cinco libros: tres ensayos y dos novelas; Este año tengo cincuenta alumnos en clase; A la boda acudieron trescientos invitados.
  2. Los números redondos que pueden expresarse en dos palabras (trescientos mil, dos millones, etc.): Acudieron cien mil personas a la manifestación; Ganó tres millones en un concurso.
  3. Los números que se expresan en dos palabras unidas por la conjunción y (hasta noventa y nueve): Mi padre cumplió ochenta y siete años la semana pasada; En la Biblioteca de Palacio hay treinta y cinco manuscritos. No es recomendable mezclar en un mismo enunciado números escritos con cifras y números escritos con letra; así pues, si algún número perteneciente a las clases antes señaladas forma serie con otros más complejos, es mejor escribirlos todos con cifras: En la Biblioteca de Palacio hay 35 manuscritos y 135 226 volúmenes impresos, 134 de ellos incunables.
  4. En textos no técnicos es preferible escribir con letras los números no excesivamente complejos referidos a unidades de medida. En ese caso, no debe usarse el símbolo de la unidad, sino su nombre: Recorrimos a pie los últimos veinte kilómetros (no *los últimos veinte km). Cuando se utiliza el símbolo, es obligado escribir el número en cifras.
  5. Todos los números aproximados o los usados con intención expresiva: Creo que nació en mil novecientos cincuenta y tantos; Habría unas ciento cincuenta mil personas en la manifestación; ¡Te lo he repetido un millón de veces y no me haces caso!
  6. Los números que forman parte de locuciones o frases hechas: No hay duda: es el número uno; Éramos cuatro gatos en la fiesta; Te da lo mismo ocho que ochenta; A mí me pasa tres cuartos de lo mismo.

1.2. Se escribirán con cifras:

  1. Los números que exigirían el empleo de cuatro o más palabras en su escritura con letras: En verano la población asciende a 32 423 habitantes (más claro y de comprensión más rápida que treinta y dos mil cuatrocientos veintitrés). En algunos documentos, como cheques bancarios, contratos, letras de cambio, etc., por razones de seguridad, la expresión en cifras va acompañada normalmente de la expresión en palabras: Páguese al portador de este cheque la cantidad de veinticinco mil trescientos treinta y ocho euros.
  2. Los números formados por una parte entera y una decimal: El índice de natalidad es de 1,5 (o 1.5, en los países que usan el punto como separador decimal) niños por mujer. También en este caso, en cheques bancarios, contratos, letras de cambio, etc., la expresión numérica suele acompañarse de la expresión lingüística: Páguese al portador de este cheque la cantidad de mil doscientos treinta y cuatro euros con veinticinco céntimos. El sustantivo cuantificado por una expresión numérica decimal, incluso si esta designa cantidad inferior a la unidad, debe ir en plural: 0,5 millones de pesos (y no *0,5 millón de pesos).
  3. Los porcentajes superiores a diez: En las últimas elecciones votó el 84% de la población. No debe dejarse espacio de separación entre el número y el signo %. Hasta el diez suele alternar el empleo de cifras o palabras en la indicación de los porcentajes: El 3% (o tres por ciento) de los encuestados dijo no estar de acuerdo con la medida. El símbolo % debe leerse siempre «por ciento», no *«por cien», salvo en el caso del 100%, que puede expresarse en letras de tres modos: cien por cien, cien por ciento o ciento por ciento. No debe usarse el signo % cuando el porcentaje se expresa con palabras (*el tres %). Tanto si se escribe con cifras como con palabras, la expresión de los porcentajes debe quedar dentro de la misma línea: *3 / %, *tres / por ciento, *tres por / ciento.
  4. Los números referidos a unidades de medida, cuando van seguidos del símbolo correspondiente: Madrid dista 40 km de Guadalajara; Mañana se alcanzarán los 35 ºC. No se deben escribir en líneas diferentes la cifra y el símbolo: *40 / km, *35 / ºC.
  5. Los números seguidos de la abreviatura del concepto que cuantifican: 5 cts. (‘cinco céntimos’), 45 págs. (‘cuarenta y cinco páginas’), 2 vols. (‘dos volúmenes’). No se deben escribir en líneas diferentes el número y la abreviatura: *5 / cts.
  6. Los números pospuestos al sustantivo al que se refieren (expresado o no mediante abreviatura), usados para identificar un elemento concreto dentro de una serie: página 3 (o pág. 3), habitación 317 (o hab. 317), número 37 (o núm. 37), tabla 7, gráfico 15, etc.

2. Ortografía de los números escritos con cifras.
Para escribir correctamente los números expresados en cifras, debe tenerse en cuenta lo siguiente:

  1. Al escribir números de más de cuatro cifras, se agruparán estas de tres en tres, empezando por la derecha, y separando los grupos por espacios en blanco: 8 327 451 (y no por puntos o comas, como, dependiendo de las zonas, se hacía hasta ahora: *8.327.451; *8,327,451). Los números de cuatro cifras se escriben sin espacios de separación: 2458 (no *2 458). En ningún caso deben repartirse en líneas diferentes las cifras que componen un número: *8 327 / 451.
  2. Nunca se escriben con puntos, comas ni blancos de separación los números referidos a años, páginas, versos, portales de vías urbanas, códigos postales, apartados de correos, números de artículos legales, decretos o leyes: año 2001, página 3142, código postal 28357.
  3. Para separar la parte entera de la decimal debe usarse la coma, según establece la normativa internacional: El valor de π es 3,1416. No obstante, también se admite el uso anglosajón del punto, extendido en algunos países americanos: El valor de π es 3.1416.
  4. Las cantidades que tienen como base un sustantivo de significación numeral como millón, millardo, billón, trillón y cuatrillón, siempre que, al menos, las tres últimas cifras de su escritura en números sean ceros, podrán abreviarse mezclando el uso de cifras y letras en su escritura: 327 millones, 3,6 billones, 2 cuatrillones. Son sustantivos, entre otras cosas, porque si se expresa el elemento que cuantifican, este debe ir precedido de la preposición de: 327 millones de habitantes, 2 millardos de dólares. Este método abreviado no es válido para las cantidades en miles, ya que mil no es un sustantivo (la forma sustantiva es millar), sino que forma parte de adjetivos numerales compuestos de dos palabras, en cuya escritura no deben mezclarse cifras y letras; así, no debe escribirse *154 mil personas o *12 mil millones, por la misma razón que no escribimos *30 y siete ni *cincuenta y 4. Debe escribirse 154 000 personas, 12 000 millones (o doce mil millones).
  5. En la expresión abreviada de los numerales ordinales, se utilizan cifras seguidas de letras voladas. Como corresponde a las abreviaturas, se escribirá punto entre la cifra y la letra volada): 1.º (primero), 2.ª (segunda), 3.er (tercer).

3. Uso de los números romanos
3.1. La numeración romana se basa en el empleo de siete letras del alfabeto latino, a las que corresponde un valor numérico fijo: I (= 1), V (= 5), X (= 10), L (= 50), C (= 100), D (= 500), M (= 1000).

[...]
3.2. En la actualidad, sólo se usan los números romanos, casi siempre con valor ordinal, en los casos siguientes:

  1. En monumentos o lápidas conmemorativas, para indicar los años: MCMXCIX (= 1999). Esta costumbre está cayendo en desuso y actualmente es más normal usar la numeración arábiga.
  2. Para indicar los siglos: siglo XV, siglo XXI. Se escriben siempre pospuestos al nombre. No deben usarse, en este caso, números arábigos: *siglo 21.
  3. Para indicar las dinastías en ciertas culturas: los faraones de la XVIII dinastía. Se escriben normalmente antepuestos al nombre. Pueden sustituirse por la abreviatura del numeral ordinal correspondiente: la 18.ª dinastía.
  4. En las series de papas, emperadores y reyes de igual nombre: Juan XXIII, Napoleón III, Felipe IV. Se escriben siempre pospuestos al nombre.
  5. En la numeración de volúmenes, tomos, partes, libros, capítulos o cualquier otra división de una obra, así como en la numeración de actos, cuadros o escenas en las piezas teatrales: tomo III, libro II, capítulo IV, escena VIII. Se escriben pospuestos al nombre. En muchos de estos casos, pueden sustituirse por las abreviaturas, antepuestas o pospuestas, de los numerales ordinales correspondientes: tomo 3.º o 3.er tomo, capítulo 12.º o 12.º capítulo; e incluso por números cardinales, aunque en ese caso el número solo puede ir pospuesto al nombre: tomo 3, volumen 2, capítulo 7.
  6. En la denominación de congresos, campeonatos, certámenes, festivales, etc.: II Congreso Internacional de la Lengua Española, XXIII Feria del Libro de Buenos Aires. Se escriben antepuestos al nombre. Si el número resulta excesivamente complejo, se prefiere, en su lugar, el uso de las abreviaturas de los numerales correspondientes: 78.o Campeonato Mundial de Ajedrez.
  7. Para numerar las páginas de secciones preliminares de una obra (prólogo, introducción, etc.), con el fin de distinguirlas de las del cuerpo central: El autor cita a Cervantes en la página XVII del prólogo. Se escriben pospuestos al nombre.
  8. Para representar el mes en la expresión abreviada de las fechas.
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14 thoughts on “La ortografía de los números

  1. ¿Los quééééééé? Santa Madonna…

  2. Laura Mª on said:

    Esta mañana, mientras veía tranquila un reportaje de cine, una actriz se dio el gusto de dar un puntapié al DPD… Dijo que los FOTISTAS podían llegar a ser un problema importante. Visto lo visto y oído lo oído… no tiene uno, ¡sino dos!

  3. El Diccionario Panhispánico de Dudas dice al respecto (este es el enlace):

    «8. Para expresar abreviadamente los ordinales, se utilizan dos sistemas: la numeración romana y la numeración arábiga seguida de letra volada; así, puede escribirse tanto la XXIII edición del Festival de San Sebastián como la 23.ª edición del Festival de San Sebastián. Cuando se utiliza el segundo procedimiento, hay que tener en cuenta que, salvo en el caso de las formas apocopadas primer y tercer, que llevan voladas las dos últimas letras del ordinal (1.er, 3.er, 23.er), en el resto de los casos únicamente va volada la última letra: 1.º, 2.º, 3.ª, 28.ª, etc. No son aconsejables, pues, abreviaciones como 1.ero, 2.do, 7.mo, 8.vo, 9.no, etc., usadas a veces en el español americano, probablemente por influjo de las correspondientes abreviaciones inglesas (1st, 2nd, 3rd, 7th). Como se ve por los ejemplos, se escribe un punto entre el número y la letra volada.»

    Es decir, que las dos formas son igualmente correctas. Espero haberte ayudado.
    Un saludo.

  4. Idoia Isasi on said:

    Para referirme a una determinada promoción de graduación, ¿qué sería lo más correcto, enumerarla en arabigo o en romano (VII PROMOCIÓN DE BACHILLER o 7.ª PROMOCIÓN DE BACHILLER?

  5. Pues muchas gracias, hombre, muy amable. Ya estamos en contacto.

  6. De acuerdo, lo leeré y veré a ver si te puedo mandar con un trackback unas cuantas visitillas más, a ver si consigues nuevos adeptos, porque aquí hay uno nuevo.

  7. No, mi MVP es uno sobre el tópico del Carpe diem. Pincha aquí. Y gracias por tu visita, espero verte de nuevo por aquí.

  8. No sé si te referías a este artículo como el que tantas visitas recibió pero a mí me ha venido de perlas. Creo que cada vez se olvida más cómo escribir los número por el simple hecho de que cuando hay dudas se utiliza el número tal cual y tan tranquilos.

    Ya me dirás cuál es, que tengo curiosidad.

  9. ¡Vaya, qué grata sorpresa! ¡Cuánto bueno por estas tierras!
    Gracias por los ánimos, creo que se me ha notado demasiado que ayer estaba tirando a alteradillo… La próxima vez intentaré algo que nunca, jamás, he conseguido en mi vida: ser más sutil. ¡Será todo un acontecimiento si lo logro!
    En cuanto a si los matemáticos están de acuerdo… No sé qué decir, supongo que no les queda otra, ¿no crees? Pero me temo que tampoco sea algo que les quite el sueño a muchos de ellos, ojalá me equivoque.
    Vale.

  10. ¡Mucho ánimo con estas cabecitas duras, que te entiendo bien! Yo también he aprendido algo más, que se ve que me he quedado atrasada… Oye, ¿y los matemáticos están de acuerdo con todo esto de la “ortografía numérica”?

    Vale!

  11. ¿Sólo al principio, musikboy? ¿Cómo crees que está la cosa? ¿Medio llena o medio vacía? Y aquí no hay una Reserva Federal que te sostenga en pie, maldita sea la madre que parió al demonio…
    Un abrazo, buen amigo.

  12. Gracias por el ánimo, Jazmín, siempre tan amable… Y desocupada, por lo que veo. Aprovecha los últimos días antes de que empiece el curso y acabe el austral verano. ¡Qué raro suena! Y sé siempre bienvenida. Un abrazo.

  13. No te cabrees, Edu, se te ve muy tenso al principio del texto. Te ha faltado acabar diciendo Con 2 cojones o con dos cojones…

  14. Hola!
    Hacía mucho que no me pasaba por aquí… Qué extraño, los alumnos del IES Los B******* dando por saco en lengua :P xD
    Eduardo, que el instituto te sea leve. Yo aún sigo de vacaciones. El curso no lo empiezo hasta el día de mi cumpleaños (9 de marzo).

    Me seguiré pasando por tu morada cibernética. Mucha suerte :)

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