Cita en Hawaii

«A veces el amor tiene caricias frías, como navajas de barbero.»

Las cosas de Pedro Saputo

Mi buen amigo José Ángel Sánchez me regaló hace unos días una preciosa edición ¿infantil? de la Vida de Pedro Saputo, natural de Almudévar, hijo de mujer, ojos de vista clara y padre de la agudeza, sabia naturaleza su maestra (Prensas Universitarias de Zaragoza, Zaragoza, 2012), del polígrafo aragonés Braulio Foz (1791-1865), hombre culto, liberal, combatiente contra el invasor francés, exiliado por y hasta la muerte del muy Rey Felón, a quien los cielos confundan  y los demonios martiricen, y satírico de las liturgias académicas de un Antiguo Régimen que se resistía a morir, y ahí sigue, el muy joputa.

Pequeño Pedro Saputo

«En la villa de Almudévar, tres leguas de la famosa ciudad de Huesca, en la carretera de Zaragoza, nació Pedro Saputo de una virgen o doncella…»

La edición se centra en los capítulos que narran el nacimiento y la infancia y mocedad de Pedro, hijo de madre virgen, a quien todos llamarán Saputo, que viene a ser Sabio, por mor de las muchas habilidades y milagrosas capacidades que demostró la criatura desde rapaz. El texto, deliciosamente arcaico, arcaicamente aragonés (o deliciosamente aragonés, aragonesamente arcaico, que tanto monta), está salpicado, aquí, allá y acullá, de máximas lapidarias, sentencias inapelables y agudas reflexiones, como corresponde.

Desde aquí quiero agradecer públicamente al buen José Ángel su gentileza, de la que ya en tantas ocasiones me ha hecho merced, con alguna cita de este noble libro. Va por ti, amigo querido.

De auctoritate:

Iguales en lo esencial y desiguales en lo accidental hizo a los hombres la naturaleza. Y aunque es cierto que en esa desigualdad se contienen las causas del orden primitivo general de la sociedad y aun de la condición de los individuos por sí en particular, pero lo que es la autoridad no procede de estas causas, sino de las que hacen al padre digno de respeto para el hijo, al anciano para el joven, y al magistrado para el ciudadano; siendo todo lo demás usurpación, presunción, orgullo, soberbia. (pág. 56)

De sapientia:

Zotes los padres, zotes los maestros, zotes los vecinos y zote el siglo, más valdría no nacer, o no estudiar nada y vivir solo o irse a los montes si uno supiese que allí había de topar una compañera de trato confortante y recreativo. Dichoso de Pedro Saputo, que aunque dio con muchos zotes supo librarse de ellos y hacerles la higa. (pág. 103)

Mahalo, J. Á.

 

 

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2 pensamientos en “Las cosas de Pedro Saputo

  1. Errata corregida. Efjaristó (o como se diga). Y sí, lo es.

  2. Deríades en dijo:

    Errata, compadre. Donde dice “De sapienta” debe decir “De sapientia”.

    Muy curioso el libro, por cierto.

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