Cita en Hawaii

«A veces el amor tiene caricias frías, como navajas de barbero.»

Aprenda alemán en siete días

Meine Damen und Herren:

Esta entrada no tiene nada que ver con la literatura, aunque sí, y mucho, con la música, otro de nuestros temas recurrentes. Y también con cierto asuntillo de penosa actualidad. Ustedes sabrán perdonarme el exabrupto. Entschuldigung.

Aprovechando la visita de aquella a quienes todos -gobierno y medios de comunicación, empresarios y sindicatos- se refieren reverencialmente con el cuasi epíteto épico «la canciller alemana Angela Merkel» (ríete tú del añejo «el que en buena hora ciñó espada»; lo siento, Mio Cid)… Como decía, ahora que Frau Merkel nos honra con su presencia con la sana intención de poner orden en nuestra economía (menuda optimista) y, de camino, llevarse a tierras tudescas a unos cuantas decenas de miles de licenciados españoles (menuda espabilá), no he podido evitar que mi memoria, siempre caprichosa y asilvestrada, me hiciera acordarme de aquel monumento del landismo que es la película ¡Vente a Alemania, Pepe!, que dirigió Pedro Lazaga en 1971 e interpretó una boina calada hasta las cejas, bajo la cual asomaba el careto de palurdo asustado de Alfredo Landa.

No sin mi boina y mi maleta amarrá con una guita…

No soy demasiado original, lo sé: no hay más que darse un garbeo por la red para comprobar que estos días se acumulan los titulares que, de una forma u otra, directa o indirectamente, aluden a la película de Lazaga.

En realidad, yo, de lo primero que me acordé fue de «Aprenda alemán en siete días» (en el enlace, un vídeo de la época), una de las canciones míticas que los no menos míticos e inclasificables DDerribos AArias. Publicada en 1983 como single (by the way, la cara B es una impenetrable versión del archiconocido -e hipergermánico- «Lili Marleen»; si la escuchara la Merkel, se le quedaba el flequillo del tamaño de los tupés de los Leningrad Cowboys), posteriormente fue incluida en el único LP que grabó el grupo, En la guía, en el listín, del mismo año.

El título ya lo dice todo, porque lo que es la letra, a ver quién es el guapo que la descifra (en el enlace del vídeo de antes, entre los comentarios, hay una transcripción). Anticipación, se llama eso: decía la radio esta mañana que la demanda para matricularse en los cursos intensivos de alemán que organiza el Goethe Institut (doce horas semanales, dos mil napos per cápita) ha desbordado completamente la oferta de plazas.

Para que luego digan que España no ha mejorado desde los tiempos de Landa: antes, a los alemanes, les mandábamos españolitos famélicos que nunca habían salido de su pueblo y que apenas sabían leer y escribir, pero que trabajaban como bestias; ahora, a zagales espigados y bien comidos, con carreras universitarias, muy viajados y sin haber cotizado en sus vidas a la Seguridad Social (española, se entiende; la alemana, si es que existe, parece que va a seguir engordando). Ni perspectivas de hacerlo. Si eso no es progreso, que venga Merkel, digo, Dios y lo vea.

Auf Wiedersehen.

P.S.: Tampoco tiene desperdicio otra de las joyas de los DD.AA., «Dios salve al Lendakari». Que no es un rastafari, que es un txistulari, ¡owwoh! Pero esa es otra historia.

Anuncios

Navegación en la entrada única

14 pensamientos en “Aprenda alemán en siete días

  1. Vale, ahora lo entiendo todo…

  2. Hola de nuevo. La memoria es muy traicionera, pero yo guardo muy grato recuerdo de la película de Fassbinder, que ya ha fichado Eduardo. No se trataba, en absoluto, de una película petarda (categoría estética que creo se puede aplicar, con perfecta seriedad, a gran parte del cine “culto”), y una neurona por ahí atrás me dice que hasta la crítica o la “eruditio kinephila” se sorprendieron en su día de que una película así la firmara el ínclito aleman. Así que si te animas, Piolín, no creo que sufras demasiado en el intento.

    Como sí debió sufrir Eduardo en el ciclo aquel… Jooobaaarrr. Yo eso no lo he hecho más que con Buñuel, me parece, y aun así salí escarmentado.

  3. Cuidaíto con tocarme a la Nina Hagen, que muerdo. Recuérdame que te cuente algún día mis aventuras de zascandil con diecisiete años en el concierto que dio la criatura en la Plaza de Toros de Marbella. Teloneros: Los Ilegales. Imagínate lo peor. Y lo mejor.
    En cuanto al cine de Fassbinder, por aquella misma época (estaba en COU) me jinqué un ciclo que le dedicaron al pollo en la extinta Casa de la Cultura. Trece películas, trece. Todos los días, durante una semana (a lo mejor este dato te sirve para explicarte unas cuantas cosas, je, je). Jamás olvidaré una que se titulaba Por qué le da un ataque de locura al señor X. Dios santo, probablemente la película más enervante jamás filmada. Ríete tú de Holocausto caníbal… Tremebunda.

  4. Sic transit gloria mundi, qué le vamos a hacer. Eso por lo que respecta al tiempo y a la forma física/mental. Mi amigo Arturo (Schopenhauer) dijo «Sería bueno comprar libros, si se pudiera comprar a la vez el tiempo para leerlos.» (El Amor y Otras Pasiones. La Libertad. Buenos Aires. El Ateneo. 2001).
    Ángel: gracias por la sugerencia, pero mi breve apunte sobre «Lili Marleen» sólo pretendía ilustrar musicalmente las reflexiones de Eduardo sobre Alemania.
    No he visto ninguna película de Fassbinder, aunque reconozco su valor catártico: a juzgar por la sinopsis, después de visionar El matrimonio de María Braun, por ejemplo, uno debe sentir que incluso el aire huele distinto al salir a la calle, y el sol luce de otro color, no sé…
    Y dejo para otro día el erudito comentario sobre «consecuencias artísticas del Holocausto». Pero las tiene. Nina Hagen, por ejemplo.

  5. Yo vi la película de Fassbinder en la noche de los tiempos, con Hanna Schygulla. Y la de Marlene, claro. A lo mejor fue por la misma época: cuando devoraba libros, películas y discos de forma compulsiva. Cuando era capaz de quedarme hasta las tres o las cuatro leyendo y después levantarme tan ancho y tan pancho a las siete y media para ir a clase…
    Me cago en to…

  6. Piolín, creo (no lo he gugleado aún) que hay una película de Fassbinder sobre la canción. La vi hace años y me gustó mucho.

  7. ¡María, qué susto! El nombre del blog es de los que echan p’atrás. Uff. Y en cuanto a lo otro, a ver si vienes alguna vez y nos ponemos al día. Me alegra saber que todo te va bien. Y que ya no tengo que andar detrás de ti corrigiéndote las faltas, je, je.

  8. Por cierto, una profesora mía de este curso tiene también un blog.
    Te lo dejo aquí por si te apetece echarle un vistazo: http://talentoemocional.blogspot.com/

  9. Eduardo! jajaja
    Te sorprendería saber que hasta por internet lo escribo todo bien 🙂
    Yo termino en unas semanas y me voy a hacer las prácticas. El año que viene iré a la universidad, o ese es mi propósito.
    Te alegraría saber todo lo que he cambiado.
    Un beso!

  10. Hola, María.
    Me alegra verte de vuelta por Hawaii. Todo sigue más o menos igual, no hay grandes novedades, si exceptuamos que este año tengo el blog un tanto olvidado, pero aquí seguimos.
    Espero que a ti te vayan bien tus estudios, a ver cuándo vemos algún producto artístico salido de ese cerebrito tuyo.
    Un abrazo, y no culpes a la RAE, lo tuyo viene de antes, je, je, je…

  11. Eduardo, ¿qué tal todo?
    Hace mucho que no paso a saludarte, ya tocaba.
    Espero que estés bien y que tus alumnos de este año sean muy aplicados.
    Por cierto, por culpa de la RAE ya no sé si escribo bien o mal…

  12. Pues ya sabes, a ponerse las pilas y a estudiar mucho. Que, por lo que se ve, el futuro está allí.

  13. Siempre he deseado aprender alemán, me encanta 🙂

  14. Para abrir boca, y como muestra un botón, de nuestras paradójicas y contradictorias relaciones con Alemania (de Carlos V a Hendaya, pasando por Martin Heidegger y José Ortega y Gasset), valga esta canción:

    Emitida por primera vez por el soldado alemán al mando de Radio Belgrado, fue tarareada por soldados de los dos bandos, e inútilmente prohibida por Goebbels.

    Para oirla en todos los idiomas imaginables:

    http://ingeb.org/garb/lmarleen.html

    Y en particular, en ruso, para las noches tristes:

    Gute Nacht, und danke schön für ihre Geduld.

Nos encantaría conocer tu opinión sobre esto…

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: