Cita en Hawaii

«A veces el amor tiene caricias frías, como navajas de barbero.»

Vivir en los libros

Luego me dijo […] que no se podía vivir eternamente en los libros, que un día había que coger la vida y sus bellezas con las dos manos.
Estuve a punto de decirle que para mí era justo al revés, que para mí la vida era el pan nuestro de cada día, y que si hubiera habido libros que hubieran podido consolarme de ella me habría arrojado dentro de cabeza.

De Almas grises, del francés Philippe Claudel (Barcelona, Salamandra, 2005, pág. 131), uno de los libros más tristes y turbadores que he leído últimamente.

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7 pensamientos en “Vivir en los libros

  1. Laura Mª Barroso R. en dijo:

    ¡Eduuuuuaaaaardoooooooo! ¡Acabo de ser madre! Jajaja, pero no te asustes. Resulta que llevo una hora detrás de unos versillos (tres seguidillas con bordón y una soledad, para ser exacta) y estoy más feliz que un regaliz :D. Mi cuestión es: ¿te los paso ya o el martes?

    Saluditossss.

  2. A ver si vas a asustar a los chicos con tanto verso, Laura… Tómatelo con calma, no te vayas a empachar y le tomes asco.

  3. Laura María Barroso Rodríguez 1º B en dijo:

    Gracias por este paréntesis sobre el uso de los signos en un teclado estándar de Windows, lo tendré presente para futuros comentarios 😉 Esta tarde también di fin a Bécquer. No te vayas a extrañar si me oyes hablar o ves escribir en verso… ¡Valiente borrachera de poemas que me estoy pegando! Y, como toda droga, comienzo a sentirme adicta… (miedo me da).
    Yo también tengo envidia por la voz de Beyoncé (lo reconozco), pero, al igual que tú, tengo el consuelo de ser más guapa jeje.

    Au revoir.

  4. Laura, estos últimos comentarios me han recordado a cuando empezó el asunto de los móviles, que no había cobertura en casi ningún sitio y todas las conversaciones se interrumpían. No había manera de mantener una comunicación constante y el mensaje siempre llegaba a trozos. Pues lo mismo.
    No sé qué es lo que quieres escribir, pero me da la impresión de que te estás complicando la vida por un asunto de comillas. Vale, te explico.
    Las comillas simples las tienes como en los teclados de las máquinas de escribir, en la tecla del número 2 y apretando las mayúsculas (es decir, primero mayúsculas y después 2, para ser exactos). Ésas son las comillas altas, también llamadas inglesas: “…”
    Luego están las llamadas comillas angulares o españolas: «…», que creo que son las que te traen por la calle de la amargura. ¿Cómo consiguirlas? Es fácil. Suponiendo que estás trabajando con un teclado estándar y con Windows, tienes que teclear las combinaciones Alt + 174 («) y Alt + 175 (») respectivamente. Si pretendes ponerlas usando los signos Mayor que (>) y Menor que (<) corres el riesgo de que tu navegador lo interprete como parte de un código html y se vuelva loco. Y te vuelva loca a ti y, de paso, a mí.
    En cuanto a don Luis, en efecto se siente uno muy chiquito a su lado. Pero también muy afortunado de poder leerlo. Es como cuando uno disfrutaba viendo jugar a Zidane: no podía dejar de sentir admiración por su talento y, al mismo tiempo, envidia por no tenerlo. Pero al menos me quedaba el consuelo de que yo soy más guapo… 😉

  5. Laura María Barroso Rodríguez 1º B en dijo:

    ¡Dios míoooo! No volveré a utilizar las comillas estas ??????. ¡Por segunda vez me lo borraron todo! (Laura, respira…).

    Lo que quería decir en el primer trozo que falta es “Vaya… Si veo las estrellas como millones de puntitos y son como o más grandes que nuestro Sol, ¿cómo seré yo?”. En el segundo: “Amarrado al duro banco…”

    Perdona que sea tan torpe con los símbolos… Procuraré que no me vuelva a ocurrir…

    Bye

  6. Laura María Barroso Rodríguez 1º B en dijo:

    Lo que debería poner en las primeras comillas es . En el segundo fragmento que falta, . No sé porqué no salió. En fin, adiós de nuevo.

  7. Laura María Barroso Rodríguez 1º B en dijo:

    Buenos días, Eduardo.
    Después de leer cada palabra, metáfora y estrofa escrita por Don Luis me siento… ¿Es normal tener la sensación de hacerte más pequeño? Sí, me explico. Es como cuando miras al cielo por la noche y te dices ???. Resumiendo; ya entiendo por qué querías que leyera a Góngora. Sus obras son unos verdaderos “bistecs con patatas” (no morcillas). Gracias por tu recomendación y por todo lo demás. ¡Hasta pronto!

    P.D.: Mi favorito comienza ????

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