Cita en Hawaii

«A veces el amor tiene caricias frías, como navajas de barbero.»

Cinco años

Cinco años son los que han pasado desde que el cáncer cercenó la vida de una de las mejores personas a las que he tenido el privilegio de llamar amigo, maestro, cómplice, consuelo. Éstas son las primeras palabras que escribo al respecto porque, simplemente, en todo este tiempo no me han salido.

Cinco años sin la generosidad infinita de tu corazón.

Cinco años sin compartir lecturas en noches que parecían no acabarse.

Cinco años en que ya nadie aboga por la vuelta a una literatura viril.

Cinco años sin “footin’ tonight”.

Cinco años que no nos pimplamos una botella de whisky en la paz de tu jardín.

Cinco años sin el refugio de tu hospitalidad.

Cinco años que no fumo John Player Special.

Cinco años en que no he vuelto a recitar poesía en público.

Cinco años sin una tumba a la que llevarte un ramo de flores.

Cinco años que sin tu amistad parecen una estafa.

Lou Reed compuso esta canción cuando murió el poeta Delmore Schwartz, con quien tanto quería. Hoy es para ti, Manolo.

MY HOUSE

The image of the poet’s in the breeze
Canadian geese are flying above the trees
A mist is hanging gently on the lake
My house is very beautiful at night

My friend and teacher occupies a spare room
He’s dead —at peace at last the wandering jew
Other friends had put stones on his grave
He was the first great man that I had ever met

Sylvia and I got out our Ouija Board
To dial a spirit —across the room it soared
We were happy and amazed at what we saw
Blazing stood the proud and regal name Delmore

Delmore, I missed all your funny ways
I missed your jokes and the brilliant things you said
My Dedalus to your Bloom, was such a perfect wit
And to find you in my house makes things perfect

I’ve really got a lucky life
My writing, my motorcycle and my wife
And to top it all off a spirit of pure poetry
Is living in this stone and wood house with me

The image of the poet’s in the breeze
Canadian geese are flying above the trees
A mist is hanging gently on the lake
Our house is very beautiful at night

La traducción, de Javier Calvo y Cruz Rodríguez Juiz, está tomada (sin permiso, por supuesto) del libro Lou Reed, atraviesa el fuego. Todas las canciones (Ed. Mondadori, 2000, pág. 242), y dice así:

MI CASA

La brisa trae la imagen del poeta
Gansos del Canadá sobrevuelan los árboles
Una neblina flota suavemente sobre el lago
Mi casa es muy bonita de noche

Mi amigo y profesor ocupa una habitación libre
Está muerto: por fin descansa en paz el judío errante
Otros amigos han llevado piedras a su tumba
Fue el primer gran hombre que conocí

Sylvia y yo sacamos la tabla de ouija
Para comunicarnos con un espíritu: planeó por toda la habitación
Nos divirtió y sorprendió lo que vimos
El orgulloso y regio nombre de Delmore resplandeciendo

Delmore, añoro tus curiosas costumbres
Añoro tus bromas y tus comentarios brillantes
Mi Dedalus a tu Bloom, ¡qué ingenio!
Encontrarte en mi casa hace que todo sea perfecto

En verdad, llevo una vida afortunada
Mi escritura, mi moto y mi esposa
Y para redondearlo, un espíritu de poesía pura
Habita conmigo en esta casa de piedra y madera

La brisa trae la imagen del poeta
Gansos del Canadá sobrevuelan los árboles
Una neblina flota suavemente sobre el lago
Mi casa es muy bonita de noche

Fue un privilegio.

Anuncios

Navegación en la entrada única

11 pensamientos en “Cinco años

  1. Carmen querida:
    No quise decirte nada de lo que había escrito por temor, ya sabes lo que quiero decir. Pero me alegra que lo hayas leído y, sobre todo, que te haya gustado. Sabes, muchas veces me sorprendo a mí mismo parándome en mitad de una frase o un párrafo y pensando en lo que diría Manolo si pudiera leerlo, e inmediatamente me pongo a pulirlo hasta estar plenamente satisfecho.
    Lo echo mucho de menos. Y a ti también.
    Mil besos.

  2. Qué bien cuentas una pérdida que no seremos capaces NUNCA de llenar con nada ni con nadie. Su espacio fue y es sólo suyo. Nunca dejaremos de temblar cuando le sentimos ni de hacerse un nudo en la garganta y estrujarse el estómago cuando le añoramos. Ayer volví a su instituto y otra vez se me quebró la voz sin ni siquiera hablar de él. Ahora las lágrimas resbalan por mi cara y otra vez estoy harta de llorar. Sólo nos queda abrazarnos a los afectos que están cerca, nos necesitamos. Pero nunca volverán aquellas noches de risas, ingenio y amistad. Cómo construir algo parecido, SIN ÉL. Me duele tanto saber que ya no está… Reunirnos para hablar de él, para regodearnos de su existencia compartida con nosotros sería reunirnos para llorar. Sé que nunca habrá alguien como él. Gracias, E

  3. Así han pasado cinco años: sin saber qué decir. Y la única palabra que se acerca a lo que he sentido todo este tiempo de abandono y silencio es la que has utilizado: orfandad.
    Otro abrazo para ti/vosotros.

  4. Querido Eduardo, no sé qué decir.
    Llevo semanas entrando casi a diario en tu blog y pensando en ponerte un mensaje con el que compartir tu recuerdo y tu dolor. Y no me atrevía. No me sentía capaz.
    Son tiempos duros.

    Cuando murió Manolo me sentí huérfano. Pasan los años y sigo estándolo. Ya escribí entonces, todo sangre, lo que supe. No he vuelto sobre aquello. Pero siempre me acuerdo de nuestro abrazo en la puerta.

    Cada vez que le evoco me viene a la memoria un par de versos de Lorca a Sánchez Mejías: “Tardará mucho tiempo en nacer, si es que nace, / un andaluz tan claro, tan rico de aventura.”

    Perdona, pero no sé que más decir.
    Un abrazo entre hermanos
    Agustín

  5. Estimado Eduardo:
    Así que pasen cinco años… Una salmodia con la que recoges bastante bien lo que podría ser pasar un rato, o muchos, junto a Manolo. Por un instante afloran los recuerdos y se percibe un soplo de su presencia. Avisaré a Agustín Pérez Leal y a Vanessa para que lean esta entrada.
    Saludos.

  6. Gracias, musik.

  7. Hacía tiempo que no me dejaba caer por Hawaii. Arriba los ánimos y que vivan los buenos recuerdos. Abrazos y fuerzas para sep… A por ellos que son pocos y cobardes!

  8. Gracias por tus palabras, María, eres un encanto. Se trata de una enfermedad terrible, pero hoy ya no la recuerdo; lo que me viene a la memoria son los buenos momentos vividos. La enfermedad no puede nada contra eso.
    Y por favor: no me hables de septiembre, que me deprimo. 😦 Qué horror…

  9. Eduardo, me acabo de acordar de tu wordpress, así que me da por teclear la dirección, entro y…qué tristeza me ha dado todo lo que leí.
    No lo entiendo, pero leer este tipos de cosas me afectan mucho.
    Creo que a todos nos falta alguien por culpa del cáncer. Le tengo miedo a esa enfermedad.

    En principio sólo iba a pasar a saludarte y a decirte que nos veremos dentro de poco. Te llevaré el libro que te dije. Y me verás bastante nerviosa los dos primeros días de septiembre, pero la realidad es que le tengo miedo también a esos dos días. Y ya mismo empezarás otro nuevo curso, espero que los nuevos alumnos te merezcan.

  10. Gracias, eres un sol.

  11. Es muy jodido. Siento mucho que a ti también te haya tocado de cerca esa tortura…

Nos encantaría conocer tu opinión sobre esto…

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: