Cita en Hawaii

«A veces el amor tiene caricias frías, como navajas de barbero.»

Tres citas de Alejo Carpentier

«Explosión de una catedral», Monsú Desiderio (ss. XVI-XVII)

Alejo Carpentier (La Habana, 1904-París, 1980), El siglo de las luces (1962; uso una edición de Seix Barral, 1983). Tres citas. La primera:

Y ese país tenía tales espesores de selva en la Tierra Firme, que sólo el mar era puerta, y esa puerta le estaba cerrada con enormes llaves de papel, que eran las peores. Asistíase en esta época a una multiplicación, a una universal proliferación de papeles, cubiertos de cuños, sellos, firmas y contrafirmas, cuyos nombres agotaban los sinónimos de «permiso», «salvoconducto», «pasaporte», y cuantos vocablos pudiesen significar una autorización para moverse de un país a otro, de una comarca a otra -a veces de una ciudad a otra. Los almojarifes, diezmeros, portagueros, alcabaleros y aduaneros de otros tiempos quedaban apenas en pintoresco anuncio de la mesnada policial y política que ahora se aplicaba, en todas partes -unos por temor a la Revolución, otros por temor a la contrarrevolución- a coartar la libertad del hombre, en cuanto se refería a su primordial, fecunda, creadora, posibilidad de moverse sobre la superficie del planeta que le hubiese tocado en suerte habitar. Esteban se exasperaba, pataleaba de furor, al pensar que el ser humano, renegando de un nomadismo ancestral, tuviese que someter su soberana voluntad de traslado a un papel. «Decididamente -pensaba- no he nacido para ser lo que hoy se entiende por un buen ciudadano…» (págs. 241-242).

La segunda:

Cuidémonos de las palabras hermosas; de los Mundos Mejores creados por las palabras. Nuestra época sucumbe por un exceso de palabras. No hay más Tierra Prometida que la que el hombre puede encontrar en sí mismo. (pág. 267).

La tercera:

Hay épocas hechas para diezmar los rebaños, confundir las lenguas y dispersar las tribus. (pág. 271).

¿Sobre qué época escribe Carpentier? ¿La nuestra, la de los terrorismos y las migraciones? ¿La nuestra, la de la dictadura del pensamiento único políticamente correcto? ¿La nuestra, la de la superabundancia de información? Bendita vigencia de los clásicos…

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10 pensamientos en “Tres citas de Alejo Carpentier

  1. Sí… Feos, por ejemplo.

  2. Pobre Borges anocillado… Menos mal que no es responsable de nada: Borges escribió lo que escribió, y estos otros son unos meros arrimadores. Por decirlo en suave. Pero claro, ahora nadie-lee-nada, y son muchos los que abren la bocota, admirados, ante los chirles y hebenes fernandezmallos. Que son unos antiguos. Entre otras cosas.

  3. Gracias a ti por tu comentario, Erick, me alegra saber que la entrada te ha gustado y, además, te ha sido de ayuda. Bienvenido a este extraño Hawaii y vuelve cuando quieras.
    Un saludo.

  4. No conocía esta pintura, me llegó la intriga al leer sobre ella en El siglo de las luces y tuve que buscarla en internet, este sitio se mostró entre las primeras opciones, me parece un cuadro precioso, gracias por compartirlo.
    En los protagonistas se vislumbra aquella actitud revolucionaria, combativa y rebelde que acaso la juventud debería llevar consigo, actitudes que actualmente son desvalorizadas por una sociedad banal y excesivamente controlada e informada (acaso pseudo informada), claro, hablo del contexto en el que me hallo.
    ¿Sobre qué época escribe Carpentier? Muy buena pregunta.

    Saludos desde México

  5. No, que para eso ya tienen a Borges.

  6. Olé por la entrada, que no había visto. Ahora, a leerse todos La consagración de la primavera. Y luego, que vengan los de la Generación Nocilla a deconstruirla.

  7. Ciertamente fue un autor genial, con el que la posteridad parece que no está siendo muy generosa. Una obra maestra para unos tiempos convulsos, y no me refiero solo a los de la RF.
    Gracias por comentar.

  8. Qué autor tan genial fue Carpentier. Esta obra plantea bellamente la dolorosa, lenta e inevitable revolución social y cultural a la que se vieron sometidas las colonias europeas en todo el continente americano, tras el importante hecho histórico del que Francia fue protagonista en 1789, expresada a través de los ojos de un trío de huérfanos adolescentes, acomodados en la alta sociedad cubana.
    Bella narrativa, clara influencia y mención de filósofos y pensadores sociales de relevancia, el espíritu contradictorio de la revolución en aquellos años de transición de un siglo a otro y de un régimen a otro… El sentir del pueblo, las voces conspiratorias de aquellos intelectuales que fueron la voz del siglo, del pueblo y de la razón. Cabe mencionar la bella trama y la complejidad que presentan los protagonistas.

    Esta pintura se hallaba en la casa que habitaron los tres jóvenes en la Habana, causando expectación, reflexión e incluso antipatía en los protagonistas… Se le menciona también en la última página del libro.

  9. Pues muy agradecido. No lo conocía. Y ahora, gracias a usted, sí.
    Lo dicho: muy agradecido.

  10. Atento habitante del Pacífico Sur:
    Podrá encontrar en este anaquel la versión de Ernst de “Explosión en un catedral”.
    Sin más,
    Teofilo.

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