Cita en Hawaii

«A veces el amor tiene caricias frías, como navajas de barbero.»

No es oro…

Para compensar el tono excesivamente encomiástico de ayer (soy un géminis puro, al fin y al cabo; ahora viene la de arena), os voy a contar una historia que algunos ya conocéis, pero aportando documentación visual absolutamente inédita. ¡Estreno mundial!

Día: Sábado, 7 de agosto de 2004.

Hora: Sobre las 17:00 horas, Zulu Time.

Lugar: Aparcamientos del FIB Heineken (Benicasim), haciendo cola (poca, la verdad; tienen una organización brutal) para entrar.

Hasta allí se han desplazado quien esto escribe y esposa para asistir al concierto cumbre de la que era la X edición del Festival Internacional de Benicasim: la actuación de Morrissey. La expectación es enorme, casi tanto como la solanera terrorífica que abrasa inmisericorde al personal. Yo le digo a mi oíslo: “No te extrañe que éste dé la espantá… No sería la primera vez. Acaba de tocar en Fuengirola, después de diecinueve años de no aparecer por España, así que sería muy raro que viniera dos veces en poco más de un mes. Con lo histérica y lo reinona que es…”

En esos momentos, el cielo debería haberme mandado un rayo en mitad de los dientes… Porque acerté de pleno. A las 20:00 horas, Zulu Time, abrieron las puertas de acceso al Escenario Verde (el importante del festival) y allá que todo el mundo corría para hacerse con un buen sitio. Todo está preparado para que a las 20:30 empiece su actuación el ex-cantante de The Smiths. Esta foto, inédita, la tomé nada más entrar al recinto, aunque ya se ve que hay más gente de la cuenta pululando por ahí:

Pues nada, ya sabéis, la comezón típica justo antes de que empiece un concierto: quédate aquí, cariño, que voy a por dos cervezas, oye, tío tienes fuego… Lo propio.

Mientras tanto, la chiquillería comenta emocionada: que si en no sé donde ha cantado tanto rato, que si más allá cantó tal canción en los bises… Enteradísimos de la historia. Entonces observo que empieza a haber extrañas “orchestral manoeuvres in the dark” encima del escenario, y le digo a mi donna angelicata: “Fíjate, están desmontando el escenario” – “¡Venga ya, cariño!” – “Que sí, mira, ese tío está guardando una de las guitarras en un estuche, y el otro hace un rato que está trasteando debajo de la batería, y ya han desaparecido los platillos…” – “¡Es verdad!”.

Pasan los minutos y el personal parece no darse cuenta de lo que está pasando. Yo insisto: “No me lo puedo creer, que están desmontando…” Mi mujer intenta animarme: “A lo mejor es que han cambiado el orden de actuación…” – “Que no, coño, que están desmontando el escenario”.

En esto, uno de los chicos que tenía delante me oye y se me gira con los ojos desorbitados: “¿Quéééééééééé?”. Y yo: “Nada, que están desmontando el escenario. Que Morrissey no toca. Fijaos”. Comienza la agitación, el personal empieza a reparar en lo que está pasando, y cuando los rumores son ya imparables y el pasmo generalizado, empiezan los primeros silbidos. A las 20:25 horas, Zulu Time, aparece en las pantallas el anuncio oficial: Morrissey había sufrido un ataque de pánico a bordo del avión que lo traía desde Londres y habían dado la vuelta.

Lo que dio la vuelta inmediatamente fue la noticia: musikboy fue el primero en saberlo en Málaga, porque yo lo llamé con un pasmo que no me cabía en el cuerpo. Había gente tirada por los suelos, con la mirada perdida unos, llorando otros, cagándose en su **** madre la mayoría.

Ni siquiera el hecho de que Belle & Sebastian, que salieron después, hicieran una improvisada versión (sacaron la letra de internet y la imprimieron en el backstage, sobre la marcha) de “The boy with the thorn in his side” (The Queen is dead, 1986) mitigó la tremenda decepción.

Algunos prometimos no volver a gastar un euro en un disco suyo. Mentira. A la hora de la verdad, nos puede la afición. Es demasiado bueno, el cabrón.

Me quedó el consuelo de haberlo visto en el castillo de Fuengirola, unas semanas antes. Ésa era la actuación que devolvía a Morrissey a España, después de diecinueve años de ausencia. Para mí, en particular, tuvo la emoción añadida de ser el concierto del reencuentro: yo ya había visto a The Smiths en directo, en mayo de 1985, en Madrid, que fue uno de los dos conciertos que dieron en la única ocasión en que el grupo tocó en España. A partir de ahí, Morrissey juró que nunca más volvería a tocar en nuestro país (los motivos los explico otro día), y mantuvo su palabra durante casi dos décadas. Ahora, acaba de saberse que en julio vuelve a Benicasim y a Madrid. Habrá que ir, ¿no? 😀

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10 pensamientos en “No es oro…

  1. ¡¡Buenoooooo!! Se agradece la intención, moza. Pero a ver en qué estado me encuentro yo cuando tú seas grande y rica…???

  2. 🙂
    me rio por no llorar 🙂

    KASABIAN, TIOOOO!

    bueno, cuando sea grande y rica me iré por allí de conciertos… y te invitaré a alguno… 🙂

  3. Ya… Si te entiendo, no vayas a creer. Y supongo que no va a serme de mucha ayuda si te cuento que en el mismo viaje a NYC pillamos un concierto de Kasabian en un garito y que, como ya había empezado, nos dejaron entrar by the face…

  4. al final te cogeré odio 🙂

  5. Para ser exactos, y en orden de actuación:
    Kaiser Chiefs
    Franz Ferdinand
    U2
    Fue en la última gira de U2, Vertigo, en la cuarta ocasión que los veía tocar en directo:
    Madrid-1987;
    Madrid-1993;
    Nueva York-2005;
    Madrid-2005.

  6. Interpol, The Kooks, M.I.A, Primal Scream, y sobre todo, KAISER CHIEFS.
    te envidio profundamente, Eduardo.
    U2 y Kaiser Chiefs, vaya combo.

    🙂

  7. Hablando de edad, la media del Summercase es elevadita, ¿eh? No veas qué colección de viejarrucos: Blondie, que creo que es de la edad de Sara Montiel, más o menos; los Stranglers, Grinderman (es decir, Nick Cave), los Sex Pistols… El asilo de mi barrio les haría descuento por ir en grupo, je, je, je…
    Pero sí, evidentemente es un cartel interesante: lo más, Interpol y, en otro estilo, The Breeders; The Long Blondes tampoco están mal (demasiado feministo-castradoras, pero bueno). A Primal Scream los vi en Benicasim la noche de marras; a Kaiser Chiefs, en Madrid, de teloneros de U2, y a The Kings of Leon, en Nueva York, también de teloneros de U2.
    En cuanto a la “puñetera minoría de edad”… Alguien dijo que la juventud es la única enfermedad que se cura con los años, así que es cuestión de paciencia 😉

  8. De los que me interesen a mí… The Racounters, Sigur Ros, Lori Meyers y… Death Cab for Cutie… lo demás ni fu ni fa.
    El que se presenta muy interesante, para mí al menos, este año es el Summercase.

    bah, puñetera minoría de edad!

    🙂

  9. Pues si no contamos a Leonard Cohen, este año hay grupos capaces de arrastrar a mucha gente: aparte del propio Morrissey, tocan históricos como My Bloody Valentine o Siouxsie & The Banshees; pero es que también actúan grupazos como My Morning Jacket, The Brian Jonestown Massacre, The Raconteurs, Babyshambles o los hispánicos Lagartija Nick. A mí me parece un cartel muy atractivo, la verdad…

  10. Buah, que putadón (perdona la expresión)
    y Benicasim… Tenía unas ganas tremendas de ir el año pasado, pero al final escogí irme a Barcelona, y este año el cartel no me llama demasiado la atención, aparte de un par de grupos.

    Un saludo!

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