Comentarios en el blog

Martes. 5 mayo, 2009 en 23:27 | Publicado en General, Internet | 10 comentarios
Etiquetas: , ,

Esta tarde me he tropezado con un post muy interesante en porantonomasia.wordpress.com. En él se plantea una cuestión que nos asalta de vez en cuando a todos los que dedicamos un ratito de nuestras vidas a mantener un blog: ¿por qué (casi) no se comenta en los blogs? La mayoría de la gente que visita el blog, lee las entradas e, incluso, hace uso de lo que en ellas se expresa, no deja comentarios. Fijaos en Hawaii: más de 32.000 visitas en un año, y sólo 700 comentarios, de los cuales casi la mitad deben de ser míos respondiendo al resto. La proporción es desoladora.

comentar1¿Merece la pena (escribir, comentar, responder)?

P.S.: Gracias a porantonomasia por plantear el debate y por el logo, obra de maybe-me, a quien no tengo el placer de conocer.

Y a los que comentan en los blogs. Hacéis que la respuesta a la pregunta de antes sea afirmativa. See ya.

About these ads

10 comentarios »

RSS feed para los comentarios de esta entrada. TrackBack URI

  1. Es todo un detalle este pingback y otro mucho mayor que cites a quien creó el avatar, persona a la cual ni yo mismo conozco y que se ofreció para hacérmelo.

    Un saludo y gracias.

  2. Sinceramente, no entiendo qué relación hay entre el número de visitas y el de comentarios; muchas veces no hay nada que decir, porque no siempre se tiene algo que decir -ya sabe usted, aquello del que calla es sabio, pero no sólo por eso-, y a la vista está que casi todas las visitas pasan y se van. En las entradas también se contabilizan, supongo, las del propio bloguero, las del que ha pinchado por casualidad en otro blog (en los favoritos o en los comentarios que vas dejando) y, por supuesto, las del que entra varias veces al día o durante varios días para ver si se ha actualizado.

    Y entrar y leer, sin más, sólo por el placer de leer, no es aprovecharse; no lo creo, o será una ínfima parte. Lo digo por los estudiantes…

    Saludos.

  3. Pues gracias a ti también =D

  4. natalia: :)

    porantonomasia:
    Es de justicia, ¿no? Quiero decir, me parece lo más normal del mundo citar las fuentes de las que uno se nutre, y más tratándose de un trabajo ajeno. A lo mejor soy muy antiguo, pero no se me ocurriría, p.e., presentar un trabajo académico sin citar la bibliografía consultada. Pues esto es lo mismo, creo yo.

    club8que80:
    Estoy de acuerdo con tus matices sólo en parte; en efecto, el número de visitas, o incluso de lectores, no tendría que ver nada con el de comentarios en otro medio (casi imposible comentar algo con el autor de un libro, a no ser que lo pilles en un recital o una presentación), pero en uno tan inmediato como éste, que favorece (de hecho se basa en) la interacción entre emisor y receptor, se tiende a esperar una mayor participación de este último. Pero es cierto que no siempre se tiene algo que decir, está claro. Como también es evidente que muchos lectores entran en un sitio por el simple placer de leer (lo cual, si es el caso, es profundamente halagador).
    En cuanto a lo de los estudiantes, reconozco que quizás la expresión que he utilizado puede que no sea la más afortunada y la voy a corregir; lo que quiero decir es que uno no siempre tiene la oportunidad de comunicarse con alguien cuyo trabajo, de una forma u otra, nos ha sido útil (¡qué de cosas le diría uno a don Rafael Lapesa o a don Dámaso Alonso, si pudiera!); no obstante, en este medio dicha posibilidad existe y sin embargo…
    Y por cierto, wordpress no contabiliza las visitas de uno a su propio blog, o al menos eso dice en el tablero de estadísticas.
    En todo caso, me alegra veros por Hawaii, que ya tiene mérito, con el tiempo tan espectacular que estamos teniendo estos días, un tiempo que pide a gritos playa y no ordenador. Bendito sol.
    Un abrazo a todos.

  5. Entiendo, pues, ahora, el matiz de los estudiantes.
    Recuerdo que, cuando estaba en el instituto, a veces sentí la necesidad de hablar con don Fernando Lázaro, por aquello de ser el autor del libro…
    Me limitaba a discutir con la profesora.

    Con Lapesa y Dámaso me ha ganado usted.

    Y, por supuesto, siéntase halagado. En algunos blogs entro por gusto, y sólo por el placer de leer o de ver si su autor ha puesto algo nuevo. Lo que pasa es que, como en todo, soy un inconstante.

  6. ¡Santa Madonna! Don Fernando, don Rafael, don Dámaso, don Ramón, don Manuel, don Eugenio… Anda, que si cualquiera de ellos levantara la cabeza y viera a lo que hemos llegado…
    ¿Estudiaste en Málaga?

  7. [...] Me hago eco del debate que plantea el blog porantonomasia y que recoge y se replantea a su vez el blog Cita en Hawaii [...]

  8. El comentar o no comentar, entre otros motivos, tiene un componente generacional. Los jóvenes son más directos, desinhibidos y de comportamiento tribal. En ocasiones, observo cosas tal que así: Un joven escribe un post del tipo: “Leí la última de Vila-Matas. Es la leche!” y los demás jóvenes, por el tono, detectan que es un colega y aparecen rápidamente 15 comentarios del género: “Tienes razón tío, es una pasada!”. PUNTO. Los más talluditos, que venimos de la oprobiosa, estamos cargados de inseguridad, miedo al ridículo, no estamos acostumbrados a cambiar impresiones con un extraño y apenas manifestamos opiniones en público. Cuando empecé a bloguear, te hice un comentario sobre Grossman. Lo hice casi con vergüenza…. A ver qué pasa… A ver si va a parecer que quiero ligar…. ¡Y ENCIMA CON UN TÍO!
    Y las entradas… Detectas un día 325 entradas en tu blog; tu apartado de estadísticas te indica que han entrado buscando post con la palabra “Aristóteles” que has utlizado porque hablabas del perro de tu primo, de tan noble nombre…
    Un abrazo Eduardo. Me gusta tu blog. Me gusta que te gusten los libros y la enseñanza. Ánimo, sobre todo con la enseñanza…
    OESIDO

  9. Recuerdo tu reivindicación de Bolaño (sigue pendiente) frente a Grossman, y que te dije que ya te comentaría algo cuando lo terminase. Pues ya lo acabé, como sabes (dejé algunas citas del libro en un artículo ad hoc), y la opinión que te prometí entonces es la siguiente: que se trata de uno de los mayores logros de la novelística contemporánea. Eso sí, una novelística plenamente anclada en la tradición realista rusa decimonónica, lo cual no le resta ni un ápice de valor: hay que tenerlos muy cuadrados para ser capaz de acudir a las armas tradicionales para batirse en duelo en un campo de batalla del que han desaparecido los conceptos de honor y caballerosidad. Si se consigue superar el vértigo del número de páginas, llega un momento en que, simple y llanamente, no puedes dejar el libro, y no porque la historia sea fascinante, sino por el horror que va depositándose en el fondo de tu alma y en la superficie de tus ojos.
    Y ahora, releyendo lo que acabo de escribir, es cuando viene la confirmación de lo que tú comentas. Si hubiera puesto que Grossman es la poll…, seguramente se habría producido el efecto aluvión que describes. Pero, a cambio, habría perdido un buen número de amigos y lectores que frecuentan estas playas precisamente porque saben que ése no es el estilo hawaiiano.
    Tiene que haber de todo, incluso gente como yo.
    Un abrazo, Ulises (y gracias por tus amables palabras).

  10. Genial tu comentario OESIDO.


Nos encantaría conocer tu opinión sobre esto…

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com. | El tema Pool.
Entradas y comentarios feeds.

%d personas les gusta esto: