Amigos
Domingo. 17 Mayo, 2009 at 20:38 | In Literatura | 12 CommentsTags: Alejandro Rossi, Literatura
Alejandro Rossi, «Calles y casas», Manual del distraído, 1978 (Anagrama, 19972, págs. 56-57):
«Tengo amigos y el deseo de verlos sobreviene de pronto, esa urgencia de comunicar algo, una sensación, un fervor, una angustia, ahondar en la charla ese atisbo mínimo que quizás tuvimos. O buscarlos para monologar, para quejarnos, para recibir apoyo. O quedarnos callados, sin obligaciones pirotécnicas, en calma, esas conversaciones lentas, sin tema fijo, sin conclusiones, descansadas y azarosas. Son, aun en este caso, necesidades inmediatas cuya satisfacción exige un plazo. El entusiasmo se apaga si para encontrarnos debemos esperar cinco días, y para esas fechas es posible que también la depresión haya desaparecido. Existe el valium, el autoengaño y el sueño. Me gustaría, entonces, que mis amigos estuviesen cerca, que nos reuniéramos caminando apenas unas cuadras o en algún sitio que la costumbre haya establecido. Quisiera que la amistad recogiera esas efusiones momentáneas, los instantes del abandono o de la sinceridad, la trama viva de nuestras horas. La ciudad no favorece esa intimidad. Ni uno solo de mis amigos vive en la misma zona. Nos frecuentamos, todavía hablamos, pero hemos perdido ese trato cotidiano. La lejanía y las ocupaciones imponen estrategias complicadas: mañana es imposible, pasado mañana soy yo el que no puede, habrá que hacer una cita para el fin de semana, no éste, claro, porque saldrá fuera de la ciudad, tal vez el próximo, o mejor esperar una vacación, ya se acerca el día de los muertos y, además, no falta tanto para las navidades. La amistad se nutre de cenas planeadas con anticipación protocolaria, de encuentros esporádicos y fatigosos, porque él, obviamente, vive en el Sur y yo en el Norte. Queda el teléfono.»
Pues eso, el paso del tiempo y sus múltiples daños colaterales.
By the way: Gracias por el libro, Leopoldo.
De amor cortés
Viernes. 15 Mayo, 2009 at 19:46 | In Bachillerato, Literatura | Leave a CommentTags: Amor cortés, Guillermo de Aquitania, Literatura, Poesía
Hemos hablado ya largo y tendido sobre el amor cortés. Sobre sus estrictas normas amatorias y poéticas. Sobre lo intrincado de sus razones. Sobre los cuatro estados por los que pasa el amante cortés, ese amante que es, sucesivamente, fenhedor, pregador, entendedor y, si la cosa acaba bien, drutz. Sobre la figura del trovador frente a la del juglar. Es cierto, hemos hablado ya largo y tendido. Y lo vamos a seguir haciendo, qué caray.
Os presento a un personaje legendario, aunque su vida y su obra distan mucho de estar envueltas en las brumas de la leyenda. Midons e cavaliers, con ustedes el primer trovador de Francia, Guillermo, IX duque de Aquitania y VII conde de Poitiers.
Nació en 1071 y dio el alma a quien se la dio el 10 de febrero de 1127. Fue feroz señor feudal, pero también un bon vivant en toda regla: celebérrimo amador, gran comedor y mejor bebedor, fino tañedor de laúd e incansable bailarín. Participó en la Primera Cruzada, aunque parece que le dieron la del pulpo junto a Heraclea. A pesar de ello, fue excomulgado y, posteriormente, reintegrado al seno de la iglesia, que nunca dejó de blandir contra el lúbrico duque la amenaza de la definitiva excomunión. De él dice Luis Alberto de Cuenca, su editor y traductor (Guillermo de Aquitania, Poesías completas, Ed. Renacimiento, 2007):
«sobre su carácter humano cuantas noticias se nos han conservado apuntan a lo mismo: jugador, festivo, burlón, cínico, mujeriego, impío…, son los epítetos que desde antiguo se le aplican.
[…]
Para tener a su amiga en el combate como la tenía en el lecho, llevaba pintada su figura [desnuda] en el escudo. Pero lo que causó más sensación —si es que fue alguna vez otra cosa que una invención literaria— fue su proyecto de crear una abadía en Niort para reunir allí a todas sus amantes.» (págs. 12-14)
Nos dejó once canciones en las que se pasa de un amor tabernario y descarnado, propio de chusma y soldadesca (canciones I a VI), a la enunciación (canciones VII a XI), «de forma inesperada y por primera vez en las letras occidentales, [de un] amor cortés, en el que la dama, elevada y hasta inasible, hace del caballero su vasallo, ordenándole proezas a voluntad antes de concederle la más mínima prueba de su amor.» (pág. 15)
Aunque la más celebrada es la Canción IV («Farai un vers de dreit nien», “Haré un poema de la pura nada”), considerada el más actual de los poemas que integran el corpus cortesano, yo os voy a dejar con tres de esas últimas composiciones en las que se sientan las bases del código amoroso cortés. La traducción es, como queda dicho, de Luis Alberto de Cuenca para la editorial Renacimiento.
La Canción VII («Pos vezem de novel florir») une la alegría por la llegada de la nueva primavera con la exaltación del Amor, y la conciencia de la imposibilidad de gozarlo («quar vueill so que non puesc aver») con la satisfacción por la perfección formal del poema:
VII
Puesto que vemos florecer de nuevo
los prados, y reverdecer los vergeles,
y aclararse ríos y fuentes,
auras y vientos,
bien debe cada uno gozar del gozo
con el que goza.De Amor no debo decir sino bien.
¿Por qué no tengo de él poco ni mucho?
Porque quizá no deba tener más.
Fácilmente da, sin embargo,
gran gozo a aquel que observa sus preceptos.Siempre me ha tocado la suerte
de no gozar de aquello que amo;
ni lo haré ni lo hice jamás,
porque, cuando lo hago,
el corazón me dice muchas veces:
“Todo es nada.”Por esto obtengo menos placer,
porque deseo aquello que no puedo obtener.
Sin embargo, el proverbio dice verdad:
“Ciertamente
la buena voluntad consigue su objetivo
si se sabe sufrir.”Nadie será de veras fiel
a Amor, si no se le somete,
y si con extraños y próximos
no es complaciente,
y si no se pone al servicio
de todos los que Amor hospeda.Al servicio debe ponerse
de muchos el que quiere amar,
y conviene que sepa hacer
hechos corteses,
y se guarde en corte de hablar
villanamente.De este poema os digo que más vale
y obtiene mayor prez quien bien lo entiende,
pues todas sus palabras tienen
la medida adecuada,
y la melodía —soy el primero en felicitarme—
es bella y preciosa.A Narbona, ya que yo no voy,
vaya como regalo
mi poema, y quiero que de este elogio
salga garante.A mi Esteban, ya que yo no voy,
vaya como regalo
mi poema, y quiero que de este elogio
salga garante.
En la Canción IX («Molt jauzens, mi prenc en amar», “Lleno de gozo, me pongo a amar”) encontramos dos lugares comunes del amour courtois: la ponderación de la belleza de la amada y la ocultación de los sentimientos por temor a ser rechazado; en este poema, pues, el trovador es ya el fenhedor que ama «tan solo que aun de vos me guardo en esto», que diría Garcilaso varios cientos de años después:
IX
Lleno de gozo, me pongo a amar
un gozo al que quiero entregarme;
y, ya que quiero tornar al gozo,
bien debo —si puedo— tender a lo mejor,
y al mejor bien tiendo ahora, sin duda,
que pueda ser visto u oído.Yo —lo sabéis— no debo jactarme
ni sé dedicarme grandes alabanzas;
pero, si un gozo pudo florecer,
debe dar más fruto que ningún otro
y resplandecer entre los demás,
así como se aclara un día sombrío.Nunca se pudo imaginar cuerpo tan bello
con voluntad o con deseo,
con pensamiento o con fantasía.
Un gozo tal no tiene semejante,
y quien quisiera alabarlo como es debido
no lo conseguiría en un año.Debe humillársele todo gozo
y cualquier otro amor someterse
a mi señora, por su gentileza
y por su bella y dulce mirada;
más de cien vidas vivirá aquel
que el gozo de su amor obtenga.Por su gozo el enferme puede sanar,
y por su ira el sano morir,
y el hombre sabio enloquecer,
y el bello perder su belleza,
y el más cortés volverse villano,
y el perfecto villano hacerse cortés.Ya que no puede hallarse otra más gentil,
ni ojos pueden verla, ni boca celebrarla,
quiero guardarla para mí solo,
para refrescarme el corazón por dentro
y renovar mi cuerpo de modo
que no pueda envejecer.Si mi señora quiere darme su amor,
presto estoy a tomarlo y a agradecérselo,
y a mantenerlo oculto, y a lisonjearla,
y a hablar y obrar según le plazca,
y a tener su prez en estima,
y a ponderar sus alabanzas.No me atrevo a dirigirme a ella por medio de otro:
tengo miedo de que se enfade;
ni yo mismo —tal es mi temor a fallar—
me atrevo a declararle mi amor.
Pero ella debe escoger lo mejor para mí,
pues sabe que es mi única salvación.
En la Canción X («Ab la dolchor del temps novel», “Con la dulzura del tiempo nuevo”), por último, el amante aún teme ser rechazado y no confía a nadie sus anhelos, pero guarda la secreta esperanza de acabar algún día entre las sábanas de la joven («Enquer me lais Dieus viure tan / qu’aia mas mans soz son mantel!»):
X
Con la dulzura del tiempo nuevo
echan hojas los bosques, y los pájaros
cantan, cada uno en su latín,
según el ritmo del nuevo canto;
bien está entonces dirigirse
a aquello que más se desea.Del lugar que más bello me parece
no veo mensajero ni carta sellada;
mi corazón no duerme ni ríe,
y no me atrevo a seguir adelante
hasta no estar seguro del resultado,
si será tal y como yo lo quiero.A nuestro amor le ocurre igual
que a la rama del blancoespino,
que aterida está sobre el árbol,
de noche, bajo la lluvia helada,
hasta que al otro día el sol se extiende
por el verde follaje y los ramos.Me acuerdo todavía de una mañana
en que pusimos fin a la guerra
y ella me dio este don tan grande:
su amor fiel y su anillo.
¡Ojalá Dios me deje vivir
hasta poner mis manos bajo su manto!No me preocupo de extraños discursos
que buscan apartarme de mi Buen Vecino,
pues sé lo que les pasa a las palabras
por un breve proverbio que dice:
otros se vanaglorian de amor, pero nosotros
tenemos de él el pan y el cuchillo.
Os veo en Hawaii. Que por aquí también es primavera y «los enamorados van a servir al Amor».
Más tristes, más solitarios
Martes. 12 Mayo, 2009 at 19:31 | In Música | 5 CommentsLo conocimos en los bares más sórdidos del barrio, en las tardes más desesperadas y en las noches más miserables de nuestra juventud, siempre persiguiendo sombras. Hoy nos hemos almorzado con la imagen de su féretro. Qué puta mierda.
EL SITIO DE MI RECREO (1992)
Donde nos llevó la imaginación,
donde con los ojos cerrados
se divisan infinitos campos.Donde se creó la primera luz,
junto a la semilla de cielo azul,
volveré a ese lugar donde nací.De sol, espiga y deseo,
son sus manos en mi pelo.
De nieve, huracán y abismos,
el sitio de mi recreo.Viento que a su murmullo parece hablar
mueve el mundo con gracia, lo ves bailar
y con él, el escenario de mi hogar.Mar, bandeja de plata, mar infernal,
es su temperamento natural,
poco o nada cuesta ser uno más.De sol, espiga y deseo…
Silencio, brisa y cordura
dan aliento a mi locura.
Hay nieve, hay fuego, hay deseo,
allí donde me recreo.
Descansa en paz, Antonio Vega.
Una joyita
Domingo. 10 Mayo, 2009 at 12:40 | In Literatura | Leave a CommentTags: Literatura, Novela, Stefan Zweig
Una joyita literaria es lo último que acabo de leer: Mendel el de los libros, de Stefan Zweig (Barcelona, El Acantilado, 2009):
«Precisamente yo, que debía saber que los libros sólo se escriben para, por encima del propio aliento, unir a los seres humanos, y así defendernos frente al inexorable reverso de toda existencia: la fugacidad y el olvido.» (pág. 57)
Gracias a Juanma, amigo dilecto y librero de raza, por la recomendación.
Día del Libro con Larra y Poe
Viernes. 8 Mayo, 2009 at 20:59 | In Educación, Literatura | 9 CommentsTags: Día Internacional del Libro, Edgar Allan Poe, Literatura, Mariano José de Larra
Ya sé que han pasado unos cuantos días desde el 23 de abril, pero hasta ahora no he tenido tiempo de sentarme con tranquilidad para dejar constancia de los actos con que celebramos en el instituto el Día Internacional del Libro. Vamos a ello.
En contra de mi natural e hispánica tendencia, este año no lo he dejado todo para el último momento; antes bien, la planificación de los actos empezó a gestionarse con unas cuantas semanas de antelación, lo que ha permitido implicar a bastante gente en el proceso. Lo primero fue fácil: decidir que nos íbamos a centrar en las figuras de Mariano José de Larra y de Edgar Allan Poe, de cuyos nacimientos se conmemora en 2009 el doscientos aniversario.
Luego vinieron un par de reuniones con los departamentos implicados (Lengua y Literatura, Inglés) y con los alumnos que forman el Grupo de Apoyo a la Biblioteca, de las cuales salieron un buen número de propuestas de actividades que finalmente se concretaron en una exposición de trabajos hechos en clase y la representación de un cuentacuentos basado en textos del escritor americano, además de decorar los principales espacios comunes del centro (biblioteca, salón de actos, vestíbulo) con la pertinente ambientación de novela gótica: murciélagos, gatos negros, cuervos…
Así, todos los grupos de los cuatro niveles de la E.S.O. han estado trabajando, en clase de Lengua, por un lado, y en clase de Inglés, por otro, en los distintos núcleos temáticos propuestos. A saber:
- características del Romanticismo: orígenes, rasgos definitorios y autores románticos más representativos de las principales literaturas románticas europeas, incluyendo la española, por supuesto;
- vida y obra de Mariano José de Larra;
- y vida y obra de Edgar Allan Poe.
De entre todos los trabajos realizados, se seleccionaron los más originales, los más completos, los mejor terminados, para exponerlos en los paneles que a tales efectos tenemos siempre en el vestíbulo del centro. Dichos paneles se organizaron temáticamente, resultando de ello una exposición por la que entre los días 23 y 24 fueron pasando todos y cada uno de los grupos del instituto (de secundaria, bachillerato y ciclos), según un turno preestablecido y acompañados de su profesor correspondiente. Cuatro alumnos, voluntarios (Nuria, Francisco, Nuria y Enrique), se encargaron de ir explicando a cada grupo el contenido de los distintos paneles. Aquí tenéis, a modo de ejemplo, el frontal del panel dedicado a la vida y obra de Larra:

Trabajos sobre Larra
Y aquí los tenéis a ellos:

Francisco, Nuria, Nuria y Enrique
Después de visitar la exposición, y al mismo tiempo que bajaba otro grupo, los alumnos pasaban al salón de actos, donde los esperaba una sorpresa: una ambientación musical acongojante y una sala completamente a oscuras, iluminada sólo por unas pocas velas sobre un rincón del escenario. Y allí, Natalia, Ana, Francisco y Saray, con la ayuda entre bastidores de Blanca y Sandra, representaron para sus compañeros «El pozo y el péndulo»,«El corazón delator»,«El gato negro» y «El tonel de amontillado», cuatro de los relatos más celebrados de Poe.
Sentados en círculo en el mismo escenario, casi completamente a oscuras, y con la presencia tan próxima de los actores, algunos espectadores se sintieron tan impresionados que hubo quien no paró de gritar de terror a cada golpe de efecto del relato.
Han sido unos días increíbles. Agotadores, pero increíbles. Los chicos han trabajado como animales y han obtenido la justa recompensa por ello: las felicitaciones más efusivas de sus compañeros y profesores, a los que han conseguido asombrar con su dedicación y esfuerzo, con su talento y su entrega. Quede constancia de mi agradecimiento con estas palabras y las siguientes fotos, las cuales, por cierto, han necesitado de mucho fotoshó para hacerlas visibles, puesto que, como queda dicho, la oscuridad en la sala era casi absoluta. Sabréis disculpar su calidad.
«El corazón delator»:

Natalia
«El pozo y el péndulo»:

Anna
«El tonel de amontillado»:

Quico
«El gato negro»:

Saray
La alegre compañía al completo:

Saray, Nuria, Blanca, Natalia, Ana, Enrique, Quico, Francisco y Nuria
Gracias a todos, chicos. Sois los mejores, y hacéis que los demás también lo seamos.
Dog man star
Jueves. 7 Mayo, 2009 at 18:46 | In Música | Leave a CommentTags: Música, Suede
Suede, «The 2 of us» (de Dog man star, 1994):
«Alone but not lonely, you and me.»
Felicidades.
Gracias.
Comentarios en el blog
Martes. 5 Mayo, 2009 at 23:27 | In General, Internet | 10 CommentsTags: Blogs, Comunicación, Internet
Esta tarde me he tropezado con un post muy interesante en porantonomasia.wordpress.com. En él se plantea una cuestión que nos asalta de vez en cuando a todos los que dedicamos un ratito de nuestras vidas a mantener un blog: ¿por qué (casi) no se comenta en los blogs? La mayoría de la gente que visita el blog, lee las entradas e, incluso, hace uso de lo que en ellas se expresa, no deja comentarios. Fijaos en Hawaii: más de 32.000 visitas en un año, y sólo 700 comentarios, de los cuales casi la mitad deben de ser míos respondiendo al resto. La proporción es desoladora.
¿Merece la pena (escribir, comentar, responder)?
P.S.: Gracias a porantonomasia por plantear el debate y por el logo, obra de maybe-me, a quien no tengo el placer de conocer.
Y a los que comentan en los blogs. Hacéis que la respuesta a la pregunta de antes sea afirmativa. See ya.
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